Cultura Digital - Sistema de Bibliotecas Públicas de Medellín

La Secretaria de Cultura Ciudadana -creada en el 2001-, es la encargada de definir los lineamientos para la estructuración del Sistema de Bibliotecas Públicas de Medellín (SBPM). Éste nace con el acuerdo 48 de 2006, en el marco de una política pública que tiene como fin principal asegurar el libre acceso a la información, la lectura, el conocimiento, el pensamiento y el disfrute de la cultura, aportando así a la consolidación de una sociedad con espíritu participativo y democrático.

La definición del SBPM se sustentó en la plataforma institucional con el objeto de buscar la unidad y cualificación del servicio ofrecido por las diferentes bibliotecas públicas y especializadas adscritas a la Alcaldía. Con este propósito, la BPP es nombrada como el centro de planificación, gestión y funcionamiento de la política pública en la que se creó el SBPM.

En este sentido, el Sistema de Bibliotecas Públicas de Medellín tiene la oportunidad y el reto de mejorar las capacidades de los ciudadanos, a través de la disposición de información pertinente que los conecte con las agendas de ciudad y promueva el ejercicio de sus derechos y responsabilidades, contribuyendo así a una ciudadanía activa que incida en sus procesos de innovación social, ambiental y económica.

En el 2013 se realizó el plan estratégico del Sistema de Bibliotecas Públicas de Medellín a través de jornadas pensamiento con distintos roles y grupos de las bibliotecas: gestores, coordinadores, articuladores, coordinadores, con la asesoría y consultoría de la Tercera Mirada. Como resultado, se definió la propuesta del valor del Sistema de bibliotecas expresada como CONECTAR TERRITORIOS PARA EL DESARROLLO DE LA CIUDADANÍA.

En consonancia con esta propuesta, se definieron 5 ámbitos o áreas de impacto.

Áreas de impacto

1. Acceso de los ciudadanos a información pertinente con cada territorio: temas pertinentes al territorio, agendas de ciudad y país; oportunidades de creación de conocimiento que mejoren la participación cívica y la vitalidad económica; patrimonio, memoria y cultura.

2. Espacios de encuentro en cada territorio: Bibliotecas como espacios acogedores, incluyentes, plurales, seguros y con entornos virtuales para que las personas se encuentran e interactúen con los demás.

3. Acceso de los ciudadanos a formación para su desarrollo humano integral: en articulación con otras entidades e institutos, brindar una oferta de formación en temas específico y oficios para mejorar las capacidades de la ciudadanía acercándola a oportunidades culturales, económicas y sociales.

4. Intercambio e incidencia en el conocimiento: el conocimiento del territorio y de la gestión bibliotecaria para el desarrollo, producirán conocimiento informal, que a través de alianzas con la academia, podrán nutrir el conocimiento formal y público. Igualmente, el intercambio de los servicios y prácticas bibliotecarias, con otros Sistemas de información, se constituye en un claro ámbito de impacto que supera las fronteras locales.

5. Fomento de la innovación colaborativa Las bibliotecas como espacios de co-creación, experimentación a través de ambientes colaborativos en Red que potencian el aprendizaje, la creación y la gestión de conocimiento.

Canales

Antes del plan estratégico, el Sistema de Bibliotecas, concebía sus objetivos misionales a partir de áreas de trabajo, entre ellas el fomento de la lectura, los servicios bibliotecarios, la gestión social y la promoción cultural. A su vez, otras áreas de gestión como Tecnología, Infraestructura, Coordinación y Administración. A partir de la planeación estratégica, se propone la concepción de los componentes misionales, no como áreas, sino como canales que permiten la concepción de las iniciativas, proyectos, acciones, etc., como un medio para llevar a cabo los objetivos misionales, orientados por los ámbitos de impacto.

Los canales son componentes misionales de las bibliotecas, a partir de los cuales el Sistema entrega su propuesta de valor; se definen los planes de trabajo, las metas y la ejecución de los mismos. En la planeación estratégica se concibieron los cuatro canales a través de los cuales se ponen en acción los planes de trabajo:

Servicios Bibliotecarios Fomento de la Lectura y la Escritura Gestión social y cultural Cultura Digital

Desde 2013, a través de diferentes espacios de discusión y de intercambio de ideas para formular el plan de Cultura Digital del Sistema de Bibliotecas Públicas de Medellín, gestores de las bibliotecas se preguntaban cuál era la función de una sala de Internet en una biblioteca pública, más allá de brindar un acceso a navegar en la web.

Si bien, desde hace años, cada biblioteca había tenido una oferta de alfabetización en el manejo del computador, se preguntaban si estos programas debían tener características que los diferenciaran de los servicios de un café Internet o de la oferta de cursos de informática de una institución educativa.

En un primer momento, a través de la metodología Design Thinking, un grupo interdisciplinario de gestores y técnicos de las bibliotecas, propuso ideas y prototipos para resolver problemas relacionados con el uso de la tecnología digital y las redes en el ámbito de las bibliotecas públicas.

Al mismo tiempo, el Sistema de Bibliotecas definía su primer plan estratégico para dar norte a la gestión de los siguientes cuatro años. Por eso las preguntas sobre la Cultura Digital se hacían en relación con las áreas de impacto definidas en el plan: bibliotecas públicas como lugares de encuentro acogedores, acceso a información pertinente con el territorio, incidencia e intercambio de conocimiento; formación para el desarrollo humano integral y fomento de la innovación colaborativa.

Además, esta planeación estratégica, llevó al Sistema de Bibliotecas a definir una propuesta de valor, -conectar los territorios para el desarrollo de la ciudadanía-, mediante cuatro componentes planteados como canales y no como fines: fomento de lectura y escritura, servicios bibliotecarios, gestión social y cultural, y cultural digital.

Aún sin tener la comprensión completa de esta dirección, en Cultura Digital, a partir de los ejercicios de conceptualización, planteamos una propuesta de valor, -propiciar ambientes colaborativos en red-, y comenzamos a trabajar a partir de unos lineamientos generales que contemplaban las alfabetizaciones múltiples, en vez de alfabetización digital, la creación de contenidos digitales y los espacios de experimentación. Así, empezamos a preguntarnos por el objetivo de la Cultura Digital en las bibliotecas.

¿Para qué la Cultura Digital en una biblioteca pública?

Aunque varias veces, en el comité, nos planteamos la necesidad de definir un concepto de Cultura Digital propio para el Sistema de Bibliotecas, optamos por plantear, más que una definición, unas reflexiones permanentes sobre el para qué de internet y las tecnologías digitales en las bibliotecas.

Mediante la metodología Zoop desarrollamos ejercicios grupales para definir unas categorías que orientaran el para qué de Internet en las bibliotecas del Sistema. Este ejercicio surgió de un proceso previo al VII Encuentro Internacional, Bibliotecas Conectando Territorios, en el que realizamos talleres con la Fundación Ratón de Bibliotecas en distintas comunas de la ciudad para definir y recoger las visiones sobre Cultura Digital en las bibliotecas de Medellín.

Allí participaron bibliotecarios de distintas instituciones, e incluso, personas de las comunidades que visitan las bibliotecas. Aparte de estos encuentros, hicimos una sesión en el comité de Cultura Digital, en la que surgieron unas definiciones que aún están en construcción:

Acceso a la información Brindar acceso a los servicios digitales, con el fin de facilitar la comunicación y la información, y propiciar la inclusión que conlleve a reducir la brecha digital.

Conectar Propiciar espacios ciudadanos desde los cuales los usuarios pueden establecer comunidades e interacciones, a partir de los contenidos y el intercambio de información y publicaciones que se obtienen por las diferentes conexiones que permite la red.

Formación Generar procesos formativos en los que las personas aprendan el uso de las nuevas tecnologías, contribuyendo a la disminución de la brecha digital. Desde el aprendizaje colaborativo se tendrán en cuenta medios tecnológicos y el componente lúdico que permitirá promover la creatividad y la inclusión social.

Generación de conocimiento Facilitar la generación de conocimiento y potenciar ambientes colaborativos en red, que propicien comunidades de exploración, investigación y co-creación, que permitan soluciones y apuestas innovadoras a las distintas problemáticas y necesidades de los territorios.

Leer relatoría de la sesión

El trabajo colaborativo

Una vez definimos estas categorías, abrimos un grupo de discusión en línea para discutir y profundizar en las definiciones. Así se generaron nuevas ideas sobre la relación de la Cultura Digital en las bibliotecas con los principios de la ética hacker, el software libre y el uso público y abierto de la información.

Además, en otra sesión, identificamos el potencial que tienen los espacios de discusión en la red para la creación conjunta, aunque reconocimos que adquirir el hábito de participar en los foros en línea, dependía del tiempo disponible para la planeación, de la motivación personal y la pertinencia de los temas tratados en relación con las dinámicas y necesidades cotidianas en cada biblioteca.

Mientras que a los técnicos de Cultura Digital se les pedían más actividades que vincularan la tecnología con otros servicios de la biblioteca donde cada uno estaba, -distintos al acceso libre y los cursos de informática-, ellos discutían sobre el exceso de tiempo que debían dedicar a labor operativa de atención en la sala de internet, y en ocasiones de apoyo técnico, sin poder disponer de tiempos y espacios de creación e interacción fuera la sala.

Tuvimos discusiones largas sobre si reducir o no el tiempo de acceso libre o cómo proponer otras actividades sin negar el derecho del ciudadano a elegir qué hacer cuando se conecta a Internet. Asimismo, reconocíamos que en el servicio de atención de la sala, se tenía contacto permanente con personas de la comunidad, y que si no fuera por este, muchos usuarios no irían a la biblioteca.

Después de varios meses de reflexión coincidimos en la necesidad de emprender acciones para dar solución a las demandas cotidianas del servicio de internet, y al mismo tiempo fortalecer los procesos de creación y formación, con iniciativas acordes a la propuesta de los ambientes colaborativos en red.

En una de las sesiones de trabajo, aplicamos un formulario para diagnosticar si las iniciativas de Cultura digital en las bibliotecas correspondían al sentido que habíamos definido. Sin hacer un análisis muy detallado, interpretamos que había un bajo porcentaje de acciones que le aportaran a las categorías Conectar y Generación de Conocimiento. Entre las causas, se concluyó que se requería una apropiación de los conceptos de Cultura Digital en el grupo de trabajo e incentivar el trabajo colaborativo entre los grupos de las bibliotecas.

Leer relatoría de la sesión

Diagrama árbol de problemas

Diagrama árbol de objetivos

¿Cómo mantener el servicio de acceso libre a Internet sin perder de vista el sentido de Cultura Digital que veníamos construyendo como bibliotecas públicas? ¿Cómo generar espacios de creación e intercambio de conocimiento para fortalecer el servicio y las iniciativas de Cultura Digital?

Para continuar la construcción, realizamos una sesión en la que el grupo dio ideas sobre cómo incentivar el trabajo colaborativo. Algunas de ellas fueron:

Posibilitar metodologías de planeación y de trabajo desde el plan operativo de la biblioteca, que estimulen el trabajo en equipo, en vez de las iniciativas o tareas por roles

Ingeniarse formas de articulación con gestores y técnicos de Fomento de Lectura, Gestión Social y Cultural, y Servicios Bibliotecarios

Si queremos que el trabajo colaborativo sea una metodología en las bibliotecas y fortalecer proyectos con la comunidad, no puede encargarse como algo obligatorio, porque en el momento en que la gente lo tome como tarea, puede perder parte de su valor

Comprender el rol del técnico de Cultura Digital en las bibliotecas, más allá del cuidado de la sala de internet y el apoyo técnico

Retomar la idea de intercambios y visitas a otras bibliotecas que se tuvo en algún momento en el Sistema de Bibliotecas para intercambiar ideas, metodologías y recursos

Fomentar que la sala de internet sea un espacio de interacción y de trabajo para todos los que trabajan en la biblioteca, independiente de los roles

Una vez se definió la necesidad de fortalecer el trabajo colaborativo y las competencias en el grupo de trabajo, se empezó a formular la convocatoria para invitar a una organización que desarrollara un proceso de formación, orientado a la creación colaborativa y a los aprendizajes de Cultura Digital entre las personas de las bibliotecas.

BIBLIO + LABS

Pasaron varios meses mientras se realizaba la convocatoria, selección y contratación de una organización que se encargara de diseñar e implementar un proceso de formación en cultura digital con los servidores de las bibliotecas. Mientras tanto, continuamos buscando alternativas para generar propuestas y seguir conceptualizando. Sin el ánimo de llegar a una definición concluida, comenzamos a hablar de Bibliolabs como una propuesta metodológica e hicimos otro ejercicio de clasificar las iniciativas que cada biblioteca tenía en Cultura Digital, de acuerdo con cuatro componentes:

Uso público y libre

Medios interactivos de comunicación

Experimentación tecnológica

Gestión de conocimiento en red

Aunque en el ejercicio se proponía hacer una clasificación, se precisó que los componentes pueden estar entrelazados en las distintas iniciativas.

Ejemplo presentado en el comité

Ejemplo Santa Cruz

Ejemplo La Quintana

Ejemplo Palmitas

En los ejercicios, visualizamos que estos componentes no se reducían a las iniciativas de Cultura Digital, sino que tenían una transversalidad con los otros canales: fomento de lectura y escritura, gestión social y cultural, y servicios bibliotecarios.

En principio, propusimos un trabajo conjunto con los gestores sociales y culturales y orientar el proceso formativo que estábamos planeando, a la lectura de los territorios, con la idea de que se pudiera vincular cualquier iniciativa de los distintos grupos de trabajo en las bibliotecas.

Cuando en el comité de Cultura Digital, socializamos la propuesta con el grupo de gestores sociales y culturales y algunos gestores y técnicos de servicios bibliotecarios, precisamos que Bibliolabs era una propuesta metodológica, que tenía como principio la experimentación y no partía de una definición única y concluida, sino que se crearía desde la experiencia.

Proponíamos tener la experiencia de “conectarnos” como bibliotecas y como grupos de trabajo, a partir de los ejercicios de lectura de territorios y generación de información en diversos medios. Las acciones que emprendiéramos no requerían plantear nuevos proyectos en las bibliotecas, al contrario, permitía trabajar en el fortalecimiento de las iniciativas existentes.

Presentación socialización Bibliolabs

Una vez que estábamos listos para comenzar el proceso con la Fundación Casa Tres Patios, que fue elegida en la convocatoria, sintetizamos la propuesta en un esquema

En consonancia con lo construido en el grupo y con el propósito planteado, se había formulado una convocatoria que permitía a las organizaciones proponentes, la flexibilidad para diseñar la ruta metodológica; y además no exigía tener definidos unos productos específicos en la propuesta, puesto que se generarían durante el proceso, según las necesidades y dinámicas del grupo de participantes de las bibliotecas. La singularidad del proceso, exigía relacionamiento basado en la colaboración, la construcción conjunta y la comunicación permanente, entre el Sistema de Bibliotecas y la organización elegida.

Acogimos la propuesta de los Territorios en Código Abierto y Colaborativo (TCAYC), que planteaba Casa Tres Patios, y la definimos como el proceso a través de los talleres y el desarrollo de herramientas, con el que experimentaríamos la propuesta metodológica de Bibliolabs. Cuando nos preguntábamos cuál era la diferencia entre TCAYC, explicábamos que era el nombre de esta primera experiencia de Bibliolabs, que al mismo tiempo podría entenderse como sinónimo o como un punto de partida para definir qué sería Bibliolabs.

Durante cuatro meses nos dedicamos a la creación y experimentación, pasamos de la reflexión a la práctica y al mismo tiempo fuimos escribiendo sobre el proceso. Nos queda pendiente la evaluación y análisis de la experiencia y los resultados.

Cultura digital ha propuesto y ha vivido un cambio en la formas de concebirnos y de conectarnos.

Esta es la nube de palabras con las que el grupo de cultura digital expresó lo que cada uno sintió o vio en la muestra de BIBLIOLABS realizada el 28 de noviembre de 2014:

bibliolabs.jpg

Logros

  • El proceso correspondió con las necesidades específicas y tácitas que había planteado el grupo de Cultura Digital durante la construcción en los comités
  • Acorde con el propósito del proceso, el grupo de participantes quedó motivado e inspirado para seguir trabajando en espacios e iniciativas conjuntas
  • Las bibliotecas no tuvieron que modificar su plan de trabajo ni agregar nuevas iniciativas para participar en este proceso
  • Se posibilitó la participación de las bibliotecas, de acuerdo a su trayectoria, intereses, necesidades y recursos disponibles
  • El proceso ayudó a rescatar ideas y proyectos que estaban formulados en las bibliotecas, pero que no se habían podido implementar
  • La dirección del Sistema dio la autonomía y la flexibilidad que se requerían para que la experiencia fuera consecuente con la construcción y escucha permanente que se dio en el grupo
  • Se dio una experiencia de articulación entre los canales de Gestión social y Cultural y Cultura Digital. En varias bibliotecas se dio la articulación entre los cuatro canales
  • Al inicio del proceso de formación se conformaron unos grupos de participantes de los talleres y durante el proceso fueron llegando nuevos participantes de las bibliotecas, por iniciativa e interés de cada uno
  • Se recuperaron y fortalecieron iniciativas relacionadas con la dinamización de la memoria local
  • Los técnicos de Cultura Digital mostraron su capacidad de liderazgo en iniciativas de creación de información en diversos medios y lenguajes; y su versatilidad para el trabajo creativo, técnico y operativo
  • Se implementaron herramientas digitales para la publicación y gestión de información y contenidos mediáticos, además de herramientas útiles para la planeación, gestión y evaluación de los planes operativos de las bibliotecas
  • Quedaron disponibles dispositivos tecnológicos para continuar el trabajo de creación y experimentación con interfaces físicas y digitales
  • Las personas de los distintos territorios que participaron en las experiencias, pudieron encontrarse para ver sus creaciones e interactuar con creaciones de otras comunidades

Dificultades

  • Por los cronogramas en los que se logró formular y contratar el proceso, hubo poco tiempo para que los talleristas, antes de iniciar las actividades, se familiarizaran con las dinámicas de trabajo de las bibliotecas, lo que les exigió un proceso rápido de adaptación y planeación apresurada de las actividades
  • La cantidad de tareas y actividades que las bibliotecas tenían en marcha durante el año, dificultó que los participantes tuvieran mayor posibilidad de participar activamente desde comienzo del proceso formativo
  • Por las dinámicas propias del servicio en cada biblioteca, se presentaron dificultades para que los participantes asistieran a los talleres y encuentros
  • Los grupos de trabajo todavía no están habituados a procesos planeación y seguimiento a actividades realizadas entre distintos roles y canales
  • Por tratarse de un proceso que se fue definiendo a partir de la experiencia, se hizo difícil que los participantes de los talleres propusieran desde el comienzo, una forma de articulación en la biblioteca
  • Al no tener la participación de todos los técnicos de Cultura Digital, ya que debían estar al tanto de la atención de los servicios y espacios de las salas de internet, se requirió un mayor esfuerzo en la comunicación de los participantes con sus compañeros.

Retos

  • Continuar trabajando en estrategias para disminuir la cantidad de tiempo y esfuerzos en tareas operativas, especialmente la de asignación manual de turnos, sin desconocer que el servicio de acceso libre a internet en la biblioteca es un servicio de mucho potencial y que permite el contacto con las comunidades
  • Continuar con las adecuaciones de infraestructura necesarias para la experimentación tecnológica y la producción de contenidos hipermediales
  • Ajustar las metodologías y herramientas de planeación, gestión y evaluación a las dinámicas de trabajo articulado entre grupos y bibliotecas
  • Definir los mecanismos técnicos y metodológicos de gestión de información y contenidos que han venido surgiendo en estas iniciativas
  • Expandir el proceso a todo el grupo de trabajo de cada biblioteca, sin convertirlo en una imposición o una obligación
  • Mantener los estímulos al trabajo creativo por medio de espacios y metodologías que ayuden a obtener resultados gratificantes
  • Consolidar, desde las iniciativas y las metodologías de cada biblioteca, la apertura de los espacios de creación con la comunidad, artistas, colectivos, organizaciones comunitarias y ciudadanos
  • Fortalecer la articulación con instituciones, organizaciones, universidades y programas interesados en el fomento de iniciativas de creación y generación de conocimiento

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